2- Diciembre -2025
Victoria nos recomienda su libro "Yo te hablaré de la luna", autores Dami Casado y Alicia Casado de la editorial Molino. Un libro con unas bonitas ilustraciones
2- Diciembre -2025
Victoria nos recomienda su libro "Yo te hablaré de la luna", autores Dami Casado y Alicia Casado de la editorial Molino. Un libro con unas bonitas ilustraciones
Hoy nos han visitado dos chicas que pertenecen al Programa de ProtecCyL. Es un programa de promoción de la autoprotección de Castilla y León, promovido y realizado por la Consejería de Medio Ambiente, Vivienda y Ordenación del Territorio, a través de la Agencia de Protección Civil y Emergencias de la Junta de Castilla y León,
Nos han explicado cómo podemos actuar ante una emergencia, cómo debemos llamar al 1-1-2, todo ello a través de videos y juegos como pasapalabra y trivial.
En un pueblo pequeño, había una casa abandonada con un enorme reloj en la fachada. Nadie sabía por qué, pero el reloj no tenía manecillas. Los niños decían que si entrabas a la casa a medianoche, podías escuchar el tic-tac del reloj… aunque no tuviera agujas.
Una noche de Halloween, tres amigos decidieron entrar. Con linternas en mano, cruzaron el jardín lleno de hojas secas y empujaron la puerta que crujía como si se quejara. Dentro, el reloj colgaba en la pared, inmenso, sin manecillas, pero… ¡tic-tac, tic-tac!
De repente, las puertas se cerraron solas. El reloj comenzó a girar sus engranajes invisibles. Una voz susurró: “El tiempo no se detiene… pero tú sí podrías.” Los niños corrieron, pero la casa parecía cambiar de forma, los pasillos se alargaban, las puertas desaparecían.
Finalmente, uno de ellos, Clara, gritó: “¡Devuélvenos el tiempo!” El reloj se detuvo. Las puertas se abrieron. Salieron corriendo y nunca más volvieron. Desde entonces, cada Halloween, el reloj suena… aunque nadie lo ve moverse.
En una granja lejana, había un espantapájaros con ojos de botones y una sonrisa cosida. El granjero decía que lo había hecho con sus propias manos, pero que desde que lo colocó, los cuervos no se acercaban… ni los animales, ni siquiera los niños.
Una noche, el hijo del granjero, Nico, lo vio moverse desde su ventana. Pensó que era el viento. Pero al día siguiente, el espantapájaros estaba más cerca de la casa. Cada noche, un poco más cerca.
Hasta que una noche, Nico lo encontró en la puerta de su habitación. En su mano de paja, sostenía un papel arrugado: “No quiero estar solo.” Nico gritó, pero cuando sus padres llegaron, el espantapájaros ya no estaba.
Desde entonces, cada vez que alguien duerme en esa habitación, sueña con campos oscuros y una figura de paja que susurra: “¿Quieres ser mi amigo?”
En la feria del pueblo, una anciana vendía objetos extraños. Entre ellos, una linterna oxidada. “Solo ilumina lo que no se ve”, dijo con una sonrisa torcida. Marcos, curioso, la compró.
Esa noche, apagó las luces de su habitación y encendió la linterna. En las paredes, aparecieron palabras escritas con tiza: “Estoy aquí”, “No me olvides”, “Mira debajo de la cama”.
Con el corazón latiendo fuerte, Marcos miró bajo la cama. Nada. Pero al volver a mirar la pared, una nueva frase apareció: “Estoy detrás de ti.”
Se giró de golpe. Nada. Pero la linterna se apagó sola. Cuando volvió a encenderla, las palabras habían desaparecido… y en el espejo, una figura oscura lo observaba.
Desde entonces, Marcos duerme con la luz encendida. Y la linterna… la enterró en el jardín. Pero a veces, aún escucha una voz que le susurra secretos que no quiere saber.
En el bosque detrás de la escuela, había un pozo antiguo, cubierto de musgo y olvidado por todos. Se decía que una niña había caído allí hacía muchos años y que, en las noches frías, se escuchaban sus lamentos.
Un grupo de estudiantes decidió ir a buscar el pozo en Halloween. Lo encontraron al anochecer. Uno de ellos, Laura, se asomó y gritó: “¿Hay alguien ahí?” Una voz suave respondió: “Tengo frío…”
Asustados, quisieron irse, pero Laura no podía moverse. Algo la llamaba. “Ayúdame a salir”, decía la voz. Los demás tiraron una cuerda, y algo la sujetó. Tiraron con fuerza… y sacaron un muñeco de trapo empapado, con ojos vacíos.
Desde entonces, Laura no volvió a ser la misma. Se sienta sola en el recreo, habla con alguien que nadie ve, y a veces, se le escapa una frase: “Ya no está sola… ahora somos dos.”
Un curso más nos han invitado desde la Diputación de Zamora a ir a la Feria de los alimentos ecológicos "Ecocultura" que se lleva a cabo en el pabellón de Ifeza en Zamora.
Compartimos autobús con los alumnos del colegio de Quiruelas del CRA "Tres Ríos" de santa Cristina de la Polvorosa y una vez en la feria hicimos talleres para conocer los productos ecológicos de Castilla y León y de algunas otras comunidades.
Desde aquí queremos enviar nuestro agradecimiento a Carlos por ofrecernos esta actividad tan divertida.
La gimnasia cerebral consiste en realizar movimientos y ejercicios físicos que ayudan a que tu cerebro trabaje mejor para que puedas aprender, concentrarte, recordar las cosas más fácilmente, mejora la concentración e incluso aprender a reírse de uno mismo cuando no sale bien.
Estos movimientos conectan las dos partes del cerebro que se llaman hemisferios.
La tarea consiste en tocar el color con el dedo que tiene el mismo color.
Espero que lo disfrutéis.
Aprovechando la actividad de presentación del proyecto de este año: Somos espaciales- Somos especiales; matamos dos pájaros de un tiro, como se dice popularmente, y continuamos la tarea pintando piedras con la temática del nuevo proyecto, para decorar el tramo inicial de la senda de las tres fuentes, ese más cercano a nuestro centro escolar. Pintamos asteroides, planetas, lunas, seres extraterrestres, galaxias...Dimos todo haciendo buen uso de nuestra imaginación.
La primera actividad del proyecto de este curso tuvo lugar al final de esta semana. Nuestros alumnos dispuestos en 5 grupos internivelares, descubrieron su título y temática tras colorear sobre piedras las letras que lo componian y las ordenaron siguiendo varias pistas. Cada grupo puso de fondo a sus piedras un color diferente. Además utilizamos para nuestro título una estética bonita y un componente científico, una de las letras centrales estaba dispuesta en forma de fracción matemática, levitando los dos términos que ocupaban el mismo lugar. Un título muy espacial y especial.
Hoy comenzamos un nuevo curso lleno de aventuras, aprendizajes y retos. Cada día será una oportunidad para descubrir cosas nuevas, para reírnos juntos, para compartir con los amigos y para crecer un poquito más.
Pero seguro que también habrá momentos en los que algo no salga a la primera: un problema difícil, una palabra complicada, un dibujo que no queda como esperábamos… Y eso está bien, porque equivocarse no es fracasar, sino un paso más para aprender.
Quiero que recordéis algo muy importante: lo verdaderamente valioso no es hacerlo perfecto, sino intentarlo con ganas, levantarse cuando uno tropieza y no rendirse nunca. Cada esfuerzo que hacéis os convierte en más fuertes, más creativos y más valientes.
Para empezar el curso con toda la energía, vamos a ver un cuento muy especial de Smile & Learn que nos enseña qué es la resiliencia: la capacidad de seguir adelante aunque las cosas se pongan difíciles. Estoy seguro de que os inspirará y nos dará fuerzas para afrontar este nuevo curso con ilusión.